
El Gobierno de Aragón ha logrado este jueves caldear el ambiente en las oficinas del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), provocando un enfado hasta ahora desconocido en el recinto y un contundente desmentido procedente desde su dirección. El catalizador de ese cabreo son unas afirmaciones efectuadas por el director general de Cultura, Pedro Olloqui, quien denunció en Zaragoza que habían aparecido unas “humedades” en los murales románicos, prueba para él que la ejecución de la sentencia que ordena su devolución debe acelerarse. El MNAC ha respondido con uno de los contados comunicados que ha utilizado durante la crisis de Sijena, para negar la mayor: “Las informaciones difundidas hoy son falsas. No existen humedades de ningún tipo en la sala 16 que acoge las pinturas de Sijena, un espacio aislado y con unas condiciones estables certificadas”.
