La plaza Mayor de Madrid, el lugar donde se celebró el jueves el desfile de Carolina Herrera, era más que un escenario. No solo por las dimensiones de una presentación poco habitual en la capital, que ha congregado a 800 invitados —150 de ellos internacionales— y ha sentado en el mismo banco a artistas como Sebastián Yatra, Amaia, Becky G, Tokischa o Bb trickz, it girls primigenias como Olivia Palermo y Alexa Chung, modelos como Vittoria Ceretti y Karolina Kourkova, actrices como Ana Rujas o Aitana Sánchez-Gijón, cineastas como Pedro Almodóvar, el alcalde de Madrid y una nutrida representación de la farándula, de Mar Flores a las nuevas celebridades de las redes sociales. En la plaza, los clientes de los bares de los soportales, abiertos durante el desfile, contemplaban con curiosidad la larguísima pasarela —casi un kilómetro lineal— rosa pálido y el bullicio habitual en los desfiles de moda.
