133 cardenales entrarán este miércoles, en torno a las 16.30, en la Capilla Sixtina para comenzar el cónclave y elegir al sucesor de Francisco, fallecido el 21 de abril. Será el cónclave más concurrido y multicultural de la historia, con purpurados de 71 países. También se perfila como muy polarizado, con los electores divididos entre proseguir el camino del difunto Pontífice o corregir el rumbo, donde ninguno de los bandos cuenta con un candidato claro. La legislación de la Santa Sede prevé cuatro escrutinios al día, dos por la mañana y dos por la tarde, y si después de tres días los cardenales no se han puesto de acuerdo y nadie obtiene los 89 votos necesarios —dos tercios del total—, entonces se les concederá una pausa de un día para reflexionar. Se espera que la primera fumata se produzca esta tarde entre las 18.00 y las 19.00, aunque previsiblemente será de color negro, lo que significa que aún no hay acuerdo. Cuando por fin se produzca la fumata blanca, el nuevo papa, el pontífice número 267 de la Iglesia católica, se presenta ante los fieles desde la logia central de la basílica de San Pedro. Entre los nombres que más se repiten en las quinielas internacionales como posibles sucesores de Francisco, está el hasta ahora número dos del Vaticano, Pietro Parolin. También destacan otros dos italianos, Matteo Zuppi y Pierbattista Pizzaballa, el filipino Luis Antonio Tagle, el estadounidense Robert Francis Prevost o el arzobispo de Budapest, el conservador Peter Erdö.
