
Con la vuelta a la rutina en septiembre, entre colegios, trabajo y días que aún huelen un poco a verano, tener a mano recetas fáciles, rápidas y nutritivas se vuelve más importante que nunca. No hace falta complicarse para comer bien: un buen plato puede salir de unos pocos ingredientes que seguro ya tienes en la despensa. Las legumbres, por ejemplo, son un básico que nunca falla; una fuente saludable y económica de fibra y proteína vegetal, y no deberían faltar en ningún menú semanal.
