Erling Haaland acarició con la melena rubia un pase que Foden se inventó después de controlar un balón entre Buongiorno y Juan Jesús. Derecha-izquierda, control, toque, globito y remate sobre la estirada del portero, el serbio Jovic. Todo en un segundo, todo en pleno nido defensivo del Nápoles, apoteosis de la exactitud para poner el 1-0 y elevar la cuenta de Haaland a la estratosfera: 50 goles en 49 partidos en Champions. Mejor promedio que Cristiano (140 goles en 183 partidos) y Messi (129 goles en 163 partidos). Récord de eficacia en la competición continental. Un vendaval al frente de un Manchester City que subió otro escalón. Lo padeció el Nápoles, que jugó con un hombre menos desde el minuto 21.
