
El Ministerio del Interior ha ordenado a los agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil que no se denuncie el consumo o tenencia de drogas, siempre que no sean para traficar, dentro de los coches particulares estacionados. La instrucción, firmada este martes por el secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez Ruiz, explica, citando jurisprudencia del Tribunal Supremo, que los vehículos son “espacios de privacidad” y concluye que no se les puede aplicar el artículo de la ley de seguridad ciudadana que considera como sanción grave este tipo de comportamientos en la vía pública, establecimientos públicos o transportes colectivos. Los sindicatos policiales mayoritarios, SUP y Jupol, han criticado duramente la decisión, que han tildado de “enorme irresponsabilidad” y “aberración”, porque consideran que debilitará la acción policial, normaliza el consumo de drogas y pone en peligro vidas en la carretera. Ambos han exigido que se modifique o retire con urgencia.
