
Las principales agencias espaciales del planeta están ya siguiendo la reentrada descontrolada de la sonda soviética Cosmos 482, un artefacto lanzado hace 53 años que nunca llegó a su destino: Venus. Esta es la principal razón por la que la caída de este objeto de chatarra espacial a la Tierra es especial. La nave fue diseñada para aguantar las enormes presiones de la atmósfera del planeta más cálido del sistema solar, por lo que podría sobrevivir de una pieza a su reentrada en la atmósfera terrestre, prevista para la madrugada del viernes al sábado.

