
Mónica Oltra sigue siendo un activo durmiente para la izquierda. Hace unos días, su compañero de partido en Iniciativa y Compromís, el diputado en el Congreso Alberto Ibáñez, respondió en una entrevista en À punt que la exlíder de la coalición es “el mejor bagaje político y electoral” que tiene la izquierda valenciana y que “sería una magnífica candidata a la alcaldía, a la Generalitat, en Madrid o donde ella considere”. Nada nuevo bajo el sol. Pero se desataron las especulaciones sobre una posible vuelta a la primera línea política de la exvicepresidenta de la Generalitat que dimitió hace tres años de todos sus cargos tras ser imputada por presunto encubrimiento del caso de abuso sexual a una menor tutelada por el que fue condenado su exmarido.
