Pedro Sánchez ha roto al fin su silencio por el caso Paco Salazar, que afecta a un colaborador muy cercano del presidente. Salazar estaba en su círculo más estrecho desde 2017 y hasta que, en junio de este año, eldiario.es desveló las denuncias por acoso de varias mujeres contra el político andaluz. En un corrillo en el Congreso y en un tono grave, Sánchez ha admitido “en primera persona” la responsabilidad por el “error” que ha cometido el PSOE al no contactar con las víctimas durante seis meses, a pesar de que dos de ellas habían registrado su denuncia en el canal habilitado para hacerlo. El presidente ha asegurado que el PSOE no puede ir a la Fiscalía con este caso, como ha reclamado Adriana Lastra, que fue del núcleo duro del líder, porque legalmente no es posible al tratarse de denuncias anónimas. Tienen que ser las víctimas las que lo hagan, ha asegurado, pero el PSOE ahora acelerará todo el expediente y las ayudará por si quieren hacerlo.
