¿Cuándo empezó la marea de la derecha dura, nacionalista y populista que inunda el planeta? Suele decirse que en 2016, con el referéndum del Brexit y la primera victoria de Donald Trump, pero las raíces del fenómeno pueden buscarse más atrás, en la revolución conservadora que impulsaron Ronald Reagan y Margaret Thatcher en los ochenta. Combinaron el ultraliberalismo en economía y la mano dura en lo social, así como una política exterior sin reparos morales. Un precedente de lo que se nos viene encima con Trump pero no solo, miren a Javier Milei y su motosierra. El fenómeno neocons, y su derivado el neoliberalismo, impregnaron lo que se consideraba la ortodoxia económica, al menos hasta la devastadora crisis iniciada en 2008. Vuelve ahora la apuesta por los hombres fuertes y por el Estado mínimo, y a eso se añade algo que es poco liberal: la desglobalización, en forma de proteccionismo feroz y guerras de aranceles.
