Con los teléfonos en alto, decenas de estudiantes del Cetis 78 de Altamira, en Tamaulipas, grababan el miércoles la brutal paliza que algunos de sus compañeros estaban propinando al director del centro, Julio César Barrón. Los alumnos habían convocado una marcha pacífica para protestar por casos de acoso y negligencias que se estaban dando en el recinto escolar, pero “el hartazgo y la falta de respuestas de las autoridades hicieron que la situación se saliera de control“, han apuntado en redes sociales. La salvaje agresión ha obligado a decretar una jornada de lecciones online. Mientras el caso ha reabierto el debate de la violencia en las escuelas, la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha afirmado en un comunicado que las clases se reanudarán el viernes “con actividades de reflexión y una jornada por la paz para fortalecer la convivencia armónica”.
